Las rentas cortas se han consolidado como uno de los modelos de inversión inmobiliaria más rentables en Bogotá. Cada vez más viajeros, ejecutivos, estudiantes y turistas buscan espacios bien ubicados, completamente equipados y con servicios que les permitan vivir la ciudad de forma flexible. Para los inversionistas, esto se traduce en mayor ocupación, mejores ingresos y una valorización sostenida en el tiempo.
¿Por qué invertir en rentas cortas?
A diferencia de la renta tradicional, las rentas cortas permiten maximizar el potencial de un inmueble al adaptarse a la demanda del mercado y a la rotación constante de huéspedes.
Entre sus principales beneficios se encuentran:
- Ingresos mensuales superiores, al cobrar por noche y no por canon fijo.
- Alta ocupación, especialmente en zonas centrales y bien conectadas.
- Flexibilidad, tanto para el inversionista como para el usuario final.
- Diversificación del riesgo, al no depender de un solo arrendatario.
- Mayor valorización, en proyectos diseñados específicamente para este uso.
En ciudades como Bogotá, este modelo se fortalece gracias al crecimiento del turismo, los viajes corporativos y los eventos culturales y empresariales.
La ubicación: el factor clave del éxito
En las rentas cortas, la ubicación no es un detalle, es el principal diferencial. Los usuarios priorizan proyectos que estén cerca de:
- Restaurantes, comercio y entretenimiento.
- Vías principales y transporte público.
- Zonas culturales y de alto movimiento urbano.
Invertir en una zona estratégica garantiza mayor visibilidad del inmueble, mejores calificaciones de los huéspedes y una ocupación constante durante todo el año.
Amenidades que marcan la diferencia
Los proyectos exitosos en rentas cortas no solo ofrecen un apartamento, sino una experiencia completa. Las zonas comunes y servicios complementarios son decisivos al momento de elegir dónde hospedarse, permiten atraer a un público más amplio y justificar tarifas más competitivas por noche, aumentando la rentabilidad del inversionista.
Rentas cortas: una inversión alineada con el futuro de la ciudad
La transformación urbana, los nuevos proyectos de infraestructura y la renovación de zonas centrales impulsan la demanda de estancias cortas. Sectores que concentran desarrollo, conectividad y oferta cultural se convierten en puntos estratégicos para invertir.
Este tipo de inversión no solo genera ingresos hoy, sino que se fortalece con el tiempo gracias a la valorización del entorno y la constante evolución de la ciudad.
Alma 72 y Elemental: invertir con respaldo y visión
Invertir en rentas cortas requiere más que una buena intención: necesita proyectos pensados para este modelo, con ubicación estratégica, diseño funcional y respaldo de desarrolladores con experiencia.
En este contexto nacen alma 72 y elemental, un proyecto diseñado para rentas cortas en el corazón de Bogotá, que combina conectividad, zonas comunes de alto nivel y uso autorizado para vivienda turística..
Alma 72 y Elemental representan una oportunidad para quienes buscan que su inversión no se quede quieta, sino que trabaje todos los días, en una ciudad que nunca se detiene.